domingo, 17 de noviembre de 2013

Persianas grises

".. y entonces todo se volvió gris". Así quiero comenzar mi libro.
Poesía en prosa como tú dentro de mi. Dime quien llega a ser libre.
Párpados cansados como agua de mayo que cae por los pómulos.
Gárgolas, las guardianes de una vida hecha de promesas póstumas,
Ese hielo que quema la herida y enfría todo golpe;
el que tiene dos caras, según se torne.

Y tras volver el gris, las persianas no emitían esa luz que nos queda de esperanza, de saber que aquí dentro es todo negro pero fuera hay un ápice de sueños, acompañados de miedo. Pero son persianas, derrotadas hasta abajo. ¿Recuerdas esa luz que entraba cada mañana y era una sonrisa de inmediato? Se ha ido, como todo lo que en su día llegó a estar.
Esa luz que se colaba por el hueco de la materia gris y llegaba al epicentro del bucle.
Esa luz que tanto echas de menos; esa luz que ya no quiero volver, ni aún por momentos..

No hay comentarios:

Publicar un comentario